De fino cosquilleo me llenan con sus pequeñas patas, es un picor desconcertante y aleatorio puesto que las mordidas que siento en la espinillas vienen desde los zurcos de mis desgastadas rodillas. Vuelvanme loco mientras se clavan, vuelvanse uno con mis entrañas, vuelvanme piedra con su silencio. Vuelvanse mis fieras canibales, tomen mi sangre en comunion. Conviertan esta dura carne en algo mas que sacrificios sin redimir. Vuelvanme gloria.
Ahi van ya manchando mis sabanas de sangre, admirar al asesino inconciente. He aqui mi lenta desaparicion. Milimetro a milimetro mis huesos al descubierto. Lastimoso placer, auxilio de mis suplicas, quiero ver caer hasta el ultimo de mis errores. He de empapar la vida con mi tortura erotica, he de sentir por ultima vez que puedo sentir; que yo he de vibrar hasta en el ultimo segundo de mi sueño.
Madre santa yo he de regresar, en tus suplicas me he de encomendar, que hoy encuentre en la humedad de tus labios la calma que los cobardes tanto reclaman. Devuelvele a mi alma sombria e inservible el don de la verdad.
Madre mia regresame el sentido, despiertame a mi que he decaido y acepta mi ofrenda suplicante.
Los mil y un cuentos sin terminar...
Como todo ser humano, el también tiene sus sueños, cree poder lograrlos y los intensifica a cada momento que puede, a su alrededor no hay nadie, es una persona sola en este mundo lleno de gente que lo quiere dañar, que quiere acabar con las personas que estorban, con aquellos ilusos que creen poder cambiar el mundo.
Su familia a muerto, no por una coincidencia, mas bien un ajuste de cuentas, amigos, conocidos y el amor de su vida, todos se han ido para nunca mas volver, tirado en un basurero lejos del malvado ojo humano se esconde y llora por todo aquello que ha acabado con su mundo.
Y pensar que un día el era parte de lo que odia.
Si todo comenzó el día en el que quiso cambiar su vida, tenia grandes planes, quería hacer dinero, quería formar una familia, ser felices hasta donde sus capacidades lo permitieran.
Ese día se levanto muy temprano, se puso su mejor ropa que tenia en su armario, se peino y se puso zapatos, una cosa inusual para un amante de los cómodos y viejos tenis.
Antes de salir entro a su habitación y ahí estaba, recostada descansando como un hermoso regalo que recibió de dios, no había un solo día en el que no se sintiera agradecido por el amor de aquella mujer que lo hacia feliz hasta mas no poder, aquella que un día conoció curiosamente esperando, esperaba en una Terminal de autobuses, por coincidencia habían llegado tarde, les dijeron que aun podían encontrar boletos pero que se formaran, el estaba atrás de ella, le llego su hermoso olor, era dulce pero a la vez acido, una fruta exótica, una mujer extrovertida, llena de energía, no podía ver la cara pero le intrigaba conocer a esa mujer, había algo más que ese exquisito olor que le llamaba la atención, era el querer saber quien era.
Siguieron esperando en la fila y...